¡Hola a todos!
Se acerca mi cumple, concretamente, pasado mañana es mi día y este año es especial porque cae en Jueves Santo, y ese es un día muy importante para mi familia y par mí, por lo que la celebración va a quedar pospuesta con mis amigos para después de ese día. Tengo a mis amigas como locas organizando todo, y a mi chico preparando un día especial. Me gusta celebrar mi cumpleaños porque creo que hay que agradecer a la vida que nos de la oportunidad de vivirla. Por distintas cosas que he pasado, vivo intensamente cada momento y celebro todo lo bueno, de ahí que mi cumpleaños no sea un día corriente sin más.
Además, al cumplir años suelo hacer balance, de dónde y cómo estoy y de dónde y cómo quiero estar.
Eso me pasa también cuando termina el año. No subí post por eso lo explico ahora. El 2015 ha sido un año tan maravilloso par m´, tan perfecto, tan lleno de sueños cumplidos, que me dio mucha pena que acabara. De hecho recuerdo que le decía a mis amigas ¿y hora qué hago el resto de mi vida?, porque de manera increíble, cumplí mis sueños en el 2015 y claro... mirar hacia el futuro sin algo que ilusione y que conseguir... pero, como la vida nos sorprende de manera constante, este año vuelvo a tener ilusiones y objetivos para seguir creciendo como persona, y como profesional, y al mirar al 2015 y ver que cumplí mis ilusiones, eso me da fuerza para entender que el 2016, 2017 y el resto de mi vida, son opciones para seguir cumpliendo sueños.
En lo que va de año ya he logrado alguna meta que creí imposible, porque una vez más, Maldia Nerea (tienen mucho que ver con algún objetivo mío), me recuerdan que los imposibles también existen... y así, con mi día a día, mi gente, mi vida... sigo viviendo, que es mucho, aunque no nos demos cuenta.
¿Miráis hacia el pasado a menudo? Yo prefiero mirar hacia adelante, pero también es verdad que mirar hacia atrás para ver si hemos crecido o no, es bueno.
En mi caso, mirar hacia atrás me hace estar orgullosa de mí misma, de quien soy, de como soy... me he sorprendido a mí misma en situaciones en las que pensé que no sería capaz de razonar, o ante problemas que nunca creí que pudiese solventar...
Y la vida que queda por delante es un libro en blanco en el que poder escribir todo lo que quiera conseguir y el cómo hacerlo.
En resumen... que la melancolía suele acompañarme días antes de acabar un año, ya sea del calendario, o de edad, pero la ilusión llega de la mano del nuevo número, ya sea de año, o de edad también :) :)
Gracias por seguir mis pasos... ¡continuamos el camino!
A.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por seguir mis pasos!!